Cuando pensamos en un blanqueamiento dental es fácil imaginar un procedimiento sencillo: aplicar un producto sobre los dientes, esperar unos minutos y conseguir una sonrisa más blanca.
En clínica, el proceso es bastante más preciso. Un buen blanqueamiento comienza antes de aplicar el gel y requiere valorar el estado de la boca, registrar el punto de partida, seleccionar el protocolo adecuado y controlar la evolución durante toda la sesión.
En Clínica Dental Vargas Ridao trabajamos con el protocolo BEYOND, que nos permite realizar el tratamiento de forma individualizada y supervisada.
Antes de blanquear, hay que valorar
No todos los cambios de color tienen el mismo origen y no todos los pacientes parten de la misma situación.
Antes de comenzar valoramos el estado de los dientes y las encías y determinamos si el blanqueamiento es adecuado. También es importante identificar restauraciones visibles, como empastes, coronas o carillas, ya que estos materiales no responden al blanqueamiento del mismo modo que el diente natural.
El objetivo no es buscar el blanco más intenso posible, sino conseguir una mejora estética que resulte armónica y adecuada para cada sonrisa.
1. Registro del tono inicial
El primer paso del protocolo es registrar el tono de partida.
Este registro nos permite disponer de una referencia objetiva para comparar el antes y el después. También ayuda al paciente a apreciar el cambio conseguido una vez finalizada la sesión.
En estética dental, medir el punto de partida es importante para poder valorar correctamente el resultado.
2. Selección del gel blanqueador
El siguiente paso consiste en seleccionar el gel de acuerdo con el caso clínico y las características de la tinción que queremos tratar.
No todas las manchas dentales son iguales y el protocolo debe adaptarse al paciente. Esta personalización es una de las principales diferencias entre un tratamiento profesional supervisado y la utilización de productos blanqueadores sin diagnóstico previo.
3. Activación del tratamiento
Una vez preparado el campo de trabajo y aplicado el producto, el protocolo BEYOND utiliza activación durante la sesión para favorecer la acción del gel blanqueador.
El tratamiento se realiza bajo control clínico, protegiendo los tejidos y supervisando la respuesta del paciente en todo momento.
La tecnología es una herramienta, pero lo realmente importante es que forme parte de un procedimiento correctamente indicado y controlado.
4. Tiempo de acción y control clínico
El blanqueamiento no consiste en dejar actuar un producto y esperar.
Durante la sesión controlamos el proceso, el tiempo de acción y la respuesta del paciente. El protocolo se adapta a cada situación y el equipo supervisa todo el procedimiento.
Este seguimiento permite trabajar con un objetivo estético claro sin perder de vista la salud dental y la comodidad del paciente.
5. Valoración del resultado y recomendaciones
Al terminar, volvemos a valorar el tono y lo comparamos con el registro inicial.
El paciente puede ver el cambio conseguido en ese mismo momento y recibe indicaciones para cuidar el resultado posteriormente.
El tono puede experimentar pequeños cambios tras el tratamiento mientras los dientes recuperan su hidratación habitual, por lo que la valoración clínica y las recomendaciones posteriores también forman parte del proceso.
Un blanqueamiento debe empezar por un diagnóstico
No existe un mismo protocolo válido para todas las sonrisas.
En algunos pacientes el blanqueamiento será suficiente para conseguir la mejora estética que buscan. En otros puede ser necesario tratar previamente algún problema de salud oral o combinar diferentes procedimientos dentro de una planificación estética.
Por eso, antes de hablar de cuántos tonos podemos aclarar, preferimos responder una pregunta más importante: ¿qué necesita realmente esta sonrisa?
Si estás pensando en realizarte un blanqueamiento dental en Vigo, puedes solicitar una valoración en Clínica Dental Vargas Ridao para estudiar tu caso y conocer qué resultado podemos plantear de forma realista.




