El pulido y alisado radicular es un tratamiento periodontal mínimamente invasivo que permite eliminar el biofilm bacteriano y los depósitos adheridos a la raíz del diente.
En nuestra clínica utilizamos tecnología EMS de origen suizo, que permite realizar una descontaminación radicular mucho más precisa y respetuosa con los tejidos que las técnicas tradicionales.
A diferencia de una limpieza dental convencional, este tratamiento actúa en zonas más profundas donde se acumulan bacterias que no pueden eliminarse con el cepillado diario. Su objetivo es detener la progresión de la periodontitis y permitir que los tejidos gingivales se recuperen.
Un enfoque menos invasivo gracias a la tecnología EMS
Tradicionalmente, el tratamiento periodontal se realizaba mediante raspado radicular con instrumentos manuales o ultrasonidos.
Actualmente existen tecnologías más avanzadas que permiten realizar la descontaminación periodontal de forma mucho menos invasiva.
En Clínica Vargas Ridao utilizamos sistemas EMS desarrollados en Suiza, que permiten eliminar el biofilm subgingival mediante microchorros controlados de aire, agua y polvo de eritritol.
Esto permite:
- tratar las bolsas periodontales con mayor precisión
- respetar mejor la superficie de la raíz
reducir la agresividad del tratamiento - mejorar la comodidad del paciente
Diferencia entre una limpieza dental y el pulido periodontal
Una limpieza dental profesional elimina la placa y el sarro que se acumulan por encima de la encía o en zonas poco profundas.
Sin embargo, cuando la enfermedad periodontal avanza, las bacterias se alojan dentro de las bolsas periodontales, espacios que se forman entre el diente y la encía. En estas zonas profundas el cepillado y la limpieza convencional no son suficientes.
El pulido y alisado radicular permite acceder a estas áreas para eliminar la infección y reducir la inflamación.
Qué ocurre dentro de una bolsa periodontal
En condiciones normales, la encía se adapta firmemente alrededor del diente y el surco gingival tiene una profundidad pequeña.
Cuando se acumula biofilm bacteriano durante mucho tiempo, la encía se inflama y se separa ligeramente de la superficie dental. Esto provoca la formación de una bolsa periodontal.
Dentro de estas bolsas se acumulan bacterias, toxinas y depósitos de cálculo que mantienen la inflamación activa. Si no se elimina esta infección, el hueso que sostiene el diente puede ir perdiéndose de forma progresiva.
El pulido y alisado radicular permite limpiar estas bolsas y favorecer la cicatrización del tejido.
Cómo se realiza el pulido y alisado radicular
El tratamiento se realiza con anestesia local para que el paciente esté cómodo durante el procedimiento.
El odontólogo utiliza instrumental específico, tanto manual como ultrasónico, para eliminar el cálculo y las bacterias adheridas a la superficie radicular. Después se alisa la raíz dental para facilitar la adaptación del tejido gingival y reducir la acumulación futura de placa.
Para trabajar con mayor precisión y comodidad, el tratamiento suele dividirse en varias sesiones. De esta forma se puede limpiar cada zona con el máximo cuidado.
Cuántas sesiones son necesarias
El número de sesiones depende de la extensión de la enfermedad periodontal y del número de zonas afectadas.
En muchos casos el tratamiento se divide por cuadrantes o por áreas de la boca. Esto permite realizar una limpieza profunda y controlar mejor la evolución del tejido gingival.
Después de completar el tratamiento se realiza una reevaluación periodontal para comprobar cómo han respondido las encías y si la inflamación ha desaparecido.
Qué resultados se esperan tras el tratamiento
Cuando el pulido y alisado radicular se realiza correctamente y el paciente mantiene una buena higiene oral, los resultados suelen ser muy positivos.
Los cambios más habituales son:
- Reducción de la inflamación de las encías
- Desaparición del sangrado al cepillarse
- Disminución de la profundidad de las bolsas periodontales
- Mejora del aliento
- Mayor estabilidad de los dientes
En muchos casos este tratamiento es suficiente para controlar la enfermedad periodontal sin necesidad de cirugía.
La importancia del mantenimiento periodontal
Después de tratar la periodontitis es fundamental mantener controles periódicos. La enfermedad periodontal es una patología crónica que puede reactivarse si no se controla adecuadamente.
El mantenimiento periodontal incluye revisiones regulares, limpiezas profesionales y seguimiento de la higiene oral para evitar que las bacterias vuelvan a acumularse.
Este seguimiento es clave para conservar los resultados del tratamiento y mantener la salud de las encías a largo plazo.
Conclusión
El pulido y alisado radicular es el tratamiento fundamental para eliminar la infección periodontal y frenar la progresión de la periodontitis. Gracias a este procedimiento es posible reducir la inflamación, estabilizar los tejidos de soporte del diente y mejorar la salud de las encías.
Un diagnóstico periodontal adecuado y un tratamiento personalizado permiten controlar la enfermedad de forma eficaz y preservar los dientes durante muchos años.
Si quieres saber cómo tratamos la periodontitis sin cirugía
Puedes leer aquí el tratamiento completo de Terapia Periodontal no quirúrgica >


